jueves, 12 de junio de 2008

RCTV IGUALITA




Voy a escribir como me habló una señora que me conoce bien como chavista y a quien yo conozco como “escuálida” furibunda, con la que me gusta hablar, especialmente para conocer lo que piensa es parte del pueblo que conjuga sus pensamientos con la visión de los globos y solo de esa forma, donde no hay cuadrados ni triángulos, ni diversidad, ni multiculturalidad, es decir una sola y absoluta visión: Globovisión.

Textualmente voy a transcribir lo que ella piensa sobre RCTV y que ella expresó de la siguiente manera:”Bueno y después de tanta alharaca y tanta pendejada, yo sigo viendo Radio Caracas, yo no entiendo porque tanta alharaca”.

Hoy como ayer no tenemos duda que la supuesta “tragedia” de eliminar a un canal del espectro radioeléctrico se convierte en una “pendejada” como dice a señora escuálida por que, esa campaña tenía y tiene la clara intención de colocar de víctima a los golpistas mediáticos, de promocionar su canal y peor aún darle mayor relevancia a Marcel Granier cuya empresa desde el año pasado es “internacional”.

La situación de RCTV es hoy día mejor que el año pasado; no perdieron clientes al contrario los aumentaron, no perdieron audiencia peor aún creo que la han aumentado por la bulla de haberlos “borrado” del espectro, se posicionaron con su poca edificante programación y han logrado mantener la línea editorial golpista desde antes y después de abril de 2002, en otras palabras ciertamente han crecido como lo indicó Marcel Granier en una entrevista reciente.
Lo que mi amiga escuálida no sabe es que muchas empresas de cable que tiene el deber y la obligación por ley de colocar las señales de los canales abiertos, como el canal 2 que en este caso es TVES Televisora Social, mantienen una señal borrosa y una imagen distorsionada de este canal, no obstante la señal “internacional” de RCTV se ve nítida y pulcra.

Yo como usuario que paga una renta por el uso del cable he reclamado a la empresa Supercable, que es mi servidora y no he tenido respuesta satisfactoria.
Puedo suponer que se trata de un juego sucio de esas empresas de cable, pero no tengo como probarlo. ¿Quien controla ello? Supongo que CONATEL, por lo que me queda hacer pública esta situación, a un año de no tener la señal clara de TVES en mi televisor.
No obstante la alharaca sobre la desaparición de “RCTV” como dice mi amiga escuálida hoy continua, es decir RCTV esta igualita, vivita y coleando y según su dueño “creciendo” en producción y facturación. ¿Y entonces?
Sin embargo TVES que vino a reivindicar los espacios de una televisión edificante es víctima de un delito tecnológico que debe ser investigado, que le ha hecho perder audiencia especialmente en Caracas y de lo cual nadie dice nada.
Mientras tanto seguiré hablando con mi amiga escuálida para comprender como piensa esa parte del pueblo a quien debemos escuchar para tratar de hacerles entender las patrañas que con ellos y con todos los venezolanos cometen los canales golpistas asociados diariamente.


Aldemaro Barrios Romero
venezuelared@gmail.com

jueves, 15 de mayo de 2008

Alternativas y comunitarias.



Un viejo anhelo del pueblo venezolano es que su propia voz sea escuchada, de allí la creación de las radios y televisoras comunitarias que hoy se riegan por el territorio de la república como un nuevo mapa comunicacional sin precedentes en la historia de los `pueblos de América y del mundo.

Lo que teníamos, oíamos, veíamos, sentíamos y hacíamos en 1999 los que hemos estado involucrados en este movimiento alternativo a la comunicación privada es diametralmente distinto a lo que hacen y construyen en 2007 las comunidades al poseer y apoderarse de sus medios para hacer escuchar su propia voz .

¿Que es lo crucial de la comunicación comunitaria en Venezuela?
A mi modo de ver es un proceso de descolonización que se libra en el propio seno de ese movimiento emergente y que trata de copiar o romper el modelo comercial y mercantilista que fue aprendido durante más de 50 años de historia en el ejercicio de la radiodifusión.

Si están concientes de ello, los propios actores, las propias comunidades y colectivos del evento, es cuestión del debate que debe darse hacia el seno de las propias radiodifusoras comunitarias y alternativas y de allí lo significativo de ser críticas, autocríticas y visionarias, porque se trata nada más y nada menos de construir una nueva manera de comunicarse y más todavía de expresarse a través de ellos.

Lo fecundo de este nuevo modelo, que ha tenido y tuvo frustrados intentos en otras latitudes de Latinoamérica, es que nuestra experiencia tiene fundamentaciòn jurídica y el soporte del estado, y que toca distintos factores de carácter cultural, económico y sobre todo político.

Lo primero de estas experiencias es la valoración y el reconocimiento de la identidad local como primera etapa de conocimiento de las facultades y valores propios, del derecho a identificar la pertenencia al lugar, de reconocer sus propias potencialidades culturales y la facultad de asumir un estado de conciencia sobre sus valores.

Luego se destaca la facultad de estas para reconocer a través de la palabra hablada o escrita los referentes de su propia historia lo que algunos especialista han llamado la matria, que permite a las comunidades entender su propio pasado y su presente, para proyectar su futuro. Siempre se nos ha enseñado a través de los estudios convencionales la historia de la patria, la gran historia de los héroes épicos de la independencia, pero muy pocas veces la historia de los pueblos que algunos llaman la microhistoria que a su vez componen la macrohistoria de un país y allí esta el papel protagónico de las comunidades cuando a través de sus medios reconocen su propia historia local.

La otra realidad de la radiodifusión comunitaria venezolana es que se abrió un proceso de inclusión social y de apertura a las posibilidades creadoras del pueblo venezolano para expresarse con su propia voz, siendo protagonista del manejo de la información oportuna y veraz, en contraposición a los medios privados que por asumir posiciones políticas sectarias, casi siempre identificadas con los preceptos de la oposición al Gobierno Bolivariano, han perdido credibilidad en las audiencias públicas.

La ruptura de los monopolios comunicacionales, en gran medida producto del influjo de la comunicación alternativa y comunitaria, especialmente en los ámbitos locales, ha llevado a repensar la gestión del periodismo tradicional y ha abierto nuevas posibilidades de participación en procesos comunicacionales distintos a los controlados por grupos económicos de poder asociados a los monopolios internacionales de la noticia controlados por el imperio norteamericano a través de sus respectivas agencias de inteligencia.

Esas experiencias del manejo de la información y la comunicación en las comunidades, hoy son estimulados por el estado a través del Premio Nacional a la Comunicación Popular , simultaneo al tradicional Premio Nacional de Periodismo que premia a los periodistas colegiados.
El primero permite calificar la calidad y valorar las experiencias comunicacionales colectivas y el segundo el reconocimiento individual al periodismo colegiado. Como vemos son dos visiones distintas de la práctica del periodismo que hoy suscita debates sumamente fecundos en cuanto al destino de las comunicaciones en el mundo.

Dado que, tanto la reivindicación de lo local como lo colectivo en la gestión comunicacional popular, forman parte fundamental de estas experiencias de la comunicación en la actualidad, nos encontramos con un fenómeno político de trascendencia histórica y mundial de este siglo que dará muchos aportes a las nuevas maneras de asumir los medios de comunicación.


Aldemaro Barrios Romero.
venezuelared@gmail.com

jueves, 8 de mayo de 2008

Intervención de Fernando Soto Rojas en San José de Guaribe (Edo. Guarico). con motivo del Libro Tomuzas :


.El tiempo…El tiempo… la historia--- la historia---Sólo el viento y las aguas conocieron de la existencia de los Tomuzas pero ahora la incógnita tiende a despejarse después de un largo silencio.Bolívar en “Mi delirio sobre el Chimborazo” nos dice, cito : “Los soles infinito; mido sin asombros el espacio que encierra la materia, y en tu rostro leo la historia del lo pasado y los pensamientos del destino.”
Nuestro amigo y camarada bolivariano Aldemaro Barrios Romero, siguiendo ese sendero, excudriñando en la historia local, buscando con inteligencia, con creatividad y poesía, revisando el pasado nos ubica en el pensamiento y el destino de la resistencia aborigen y nos pinta el rostro Tomuzas y hoy jueves 27 de Diciembre del 2007 aquí en Guaribe, San José de Guaribre de siempre, el de leyendas, bandolas, llanuras y montañas, y de gente humilde y laboriosa… de guerreros y en donde nos corresponde bautizar un libro, que su lectura nos remontan al recuerdo de nuestra insurgencia guerrillera en la década de los 60, por estas tierras con el ideario de siempre y que también fue de la resistencia Tomuza bajo circunstancias históricas y distintas pero frente a un enemigo que nos llegó en 1498 por Macuro, en las costas del oriente de este país y desde entonces se inicio una prolongada y larga lucha por la soberanía, que no ha terminado aún, por cuanto no somos verdaderamente libres como el viento.
Los Tomuzas, los y las aborígenes vivieron largos siglos antes de la llegada del conquistador español, que nos impuso su autoritarismo y la lógica del capital y nuestros aborígenes vivieron sin necesidad de tener estado, sin propiedad privada, sin explotación, sin corrupción y sin “la odiosa de división de clases y de colores” Como diría Bolívar y agrego yo, con Carlos Marx sin la mercantilización de la vida.Esas etnias marchaban hacia un proceso de integración, de una sociedad comunitaria, cacical que fue interrumpido por la invasión, conquista y colonización europea.- S
Se trata, a nuestro juicios, nada más y nada menos, distinguidos asistentes, de pensar profundamente, de reflexionar, de conseguir nuestro hilo histórico popular para saber de donde venimos como pueblo combatiente por la libertad y para donde vamos, apropiándonos de nuestra realidad histórica concreta, dibujando el camino recorrido hasta ahora y ubicar nuestra problemática social, los obstáculos, limitaciones, deficiencias, errores y aciertos y las causas esenciales que la ocasionaron, para afirmar lo positivo venezolano, latinoamericano y caribeño para marchar concientemente organizado como pueblo combatiente, sin lamentaciones, sin lloriqueos, sin debates subalternos hacia la única perspectiva, a nuestros juicios, que tiene este pueblo con la Revolución Bolivariana y liderazgo del Comandante Chávez hacia el futuro posible.El Socialismo Bolivariano, Antiimperialistas, Anticapitalista---El Socialismo científico. Lo otro, lo contrario, es el coloniaje y la dominación yanki.Lo demás son los pequeños detalles de la vida, los asuntos, las cosas que se resuelven con la conversación entre iguales, el diálogo y el debate de las ideas y la sistematización de las experiencias, para no repetir los errores del pasado.
Invito pues a la lectura de este libro que hoy bautizamos y que lleva el nombre de Tomuzas de Aldemaro y este ya es el segundo libro que escribe. . Nuestras felicitaciones. Feliz Navidad--- Feliz Año Nuevo 2008 que será interesante. Es todo.Patria…Socialismo…o MuerteGuaribe…. 27-12-2007

martes, 1 de abril de 2008

INSEGURIDAD E IMPOTENCIA: DOS CARAS DE UNA MONEDA


El tema de la seguridad en Venezuela es tan complejo como lo pueden hacer la hipótesis de la generación de atracos, asesinatos, sicariatos y demás variantes delictivas cuyo propósito es crear un ambiente de aparente ingobernabilidad, todo perfectamente calculado por los más oscuros propósitos de desprestigiar al gobierno y multiplicar la matriz del desconsuelo en los habitantes, fuertemente golpeados por la emocionalidad de los hechos trágicos y por la subsiguiente campaña mediática de carácter incuestionablemente terrorista.

Nadie es capaz de ser indiferente ante la muerte trágica y violenta de una o un venezolano, sea de la condición que sea, más todavía cuando la muerte violenta se registra con algún miembro del círculo familiar, en el ámbito de los amigos o incluso en el laboral.

Las estadísticas indican que la mayoría de las muertes violentas ocurridas en Venezuela son producidas por armas de fuego, atribuidas a actos criminales (atracos, asaltos, riñas entre bandas o ajustes de cuenta por tráfico de drogas etc) sin embargo cual es el impacto a nivel de la psique colectiva y como los medios magnifican esos sucesos con escenas y crónicas periodísticas que ya son graves y que derivan en paranoia colectiva, es lo que nos proponemos analizar.

Si bien el problema de la delincuencia y los homicidios en Venezuela como en cualquier sociedad en grave crisis ética y moral, no debe verse como normal sino como un acicate para generar un clima propicio de paz y seguridad total, resulta un problema de dimensiones importantes, especialmente si reconocemos la presencia del paramilitarismo colombiano en sectores populares de las ciudades más importantes del país, con el claro propósito de promover un clima de violencia generalizada.

La “realidad” que observamos en los medios privados, especialmente en los periódicos y que “certificamos” con nuestra propia experiencia pareciera un rompezacabezas perfectamente diseñado para incrementar el sentido de desconsuelo y las matrices mediáticas de la derecha contra los aciertos del gobierno bolivariano en política internacional y acciones internas sobre aspectos vinculados con la seguridad, que son temas muy sensibles pues tocan las emociones y a las que todos nos exponemos.

Si revisamos los periódicos El Universal y El Nacional de las más recientes ediciones nos damos cuenta que se trata de un plan perfectamente diseñado para incentivar incertidumbre y desconsuelo sobre los logros que el Gobierno Revolucionario ha alcanzado: El Universal 30 de marzo 2008 “Las cifras oficiales hablan de un incremento de 87,9% en los asesinatos; El Nacional 30 de marzo “En Caricuao y Macarao reportaron 11 muertos” En Sebucán un antisocial mató de cuatro tiros a Jonathan Zambrano, camarógrafo de una productora de comerciales,El cadáver de Elvis Ortega estuvo en el callejón más de cinco horas”; Ultimas Noticias 30 de marzo “Familiares del GN asesinado dicen que la delincuencia "está bajando del barrio a la calle"

En fin, verdades o medias verdades que el pueblo enfrenta día a día y que uno como revolucionario debe comprender a la luz de una guerra que se libra en diferentes frentes, tanto en el barrio o en la cuadra con los antisociales y otra en los medios como promotores de matrices negativas sustentadas en verdades que no podemos ocultar y que la mayoría gente tiene que lidiar en sus conciencia abarrotadas de desconsuelo por la diaria exposición.

Lo que podemos inferir es que el Gobierno y pero especialmente el pueblo debe comprender que existe complicidad de las agencias internacionales del terrorismo, llámese CIA o Pentágono, ocultas en las manos de delincuentes comunes que son usados como operadores para generar situaciones caóticas, asesinatos no de notables de la oligarquía sino gente del pueblo, para precisamente crear en ambiente apropiado para que los medios privados descarguen sus baterías contra operadores eficientes del Gobierno Revolucionario.

Como se explica que en el asalto al Banco Provincial de Altagracia de Orituco(Guárico) en enero 2008, los primeros en conectarse con los delincuentes fueron Noticias RCN en Colombia y Globovisión en Caracas, como se explicamos tantos titulares diarios de los periódicos venezolanos, adscritos a la Sociedad Interamericana de Prensa, que se desmadran en dar expectacularidad negra a la sección de sucesos, cuando se producen logros contundentes en el área de seguridad.

No obstante, el frente de lucha contra la delincuencia común que ahora puede estar asociada sin saberlo a factores mayores desestabilización política, no excusa las tareas de inteligencia que los cuerpos de seguridad deben implantar incluso desde adentro, ni tampoco el protagonismo discreto de la inteligencia social de carácter preventivo par abortar y neutralizar los planes oscuros de quienes juegan con la muerte.

De descubrirse las evidencias probatorias de este plan se pondría de manifiesto uno de los escándalos más sorprendentes en la historia de este país y deberían considerarse acciones punitivas para neutralizar este tipo de acciones que hasta ahora solo han ocurrido en novelas y película de ficción, pero que nuestra realidad nos obliga a denunciar, por que son muchas familias que hoy son afectadas por las tragedias de la muertes violentas.

Aldemaro Barrios Romero
venezuelared@gmail.com

miércoles, 26 de marzo de 2008

Tomuzas: un basto territorio por descubrir




Palabras de Pedro Calzadilla A. en el acto de presentación de la novela Tomuzas, Altagracia de Orituco el 1º de marzo de 2008, en la Alcaldía del Municipio José Tadeo Monagas.

Debo comenzar agradeciendo al amigo y camarada Aldemaro Barrios por invitarme a decir algunas palabras en este acto de presentación de su libro Tomuzas. Igualmente mi reconocimiento al Alcalde Carlos López por patrocinarlo. Mis cordiales saludos a todos los asistentes a este extraordinario evento.

Lo primero que quiero expresar es que esta novela de Aldemaro me la leí como decimos en criollo de un solo tirón. No la cerré hasta que leí la última página.
Ahora bien, se sobreentiende que cuando a uno lo invitan a un acto como este es para que opine sobre la obra, sin embargo, permítanme ustedes, antes de ofrecer mis modestos comentarios sobre el libro, recordar algunos datos de carácter histórico que tienen mucho que ver con el eje temático de la obra. Aldemaro con este libro nos brinda una excelente simulación de un trozo de la historia colonial de Venezuela (más o menos entre 1600 y 1654) correspondiente al espacio geográfico que comprende la región de Barlovento, incluyendo el sistema montañoso de la Serranía del Interior que degradan hacia el Oriente del país; la depresión de Unare con sus humedales costeros Píritu y Unare, hasta la cuenca del Neverí y las estribaciones de la Cordillera del interior que se extienden hacia la parte norte de los estados Guárico y Anzoátegui. Este basto territorio en el período prehispánico estuvo habitado por pueblos de habla caribe de bastante diversidad cultural, entre los cuales se pueden mencionar las tribus cumanagotos, píritus, quiriquiris, cores, chacopatas, palenques tesermas, guaribes, guaiqueries y, por su puesto, los famosos, y ahora más famosos tomuzas, gracias a Aldemaro.
Como dije antes se trata de una ficción histórica que exalta el espíritu rebelde de los pueblos caribes que ocuparon esos territorios al momento de enfrentar a los invasores españoles que durante casi un siglo tuvieron que pelear duro para poder conquistarlo. Es decir se trata de un pedazo de la historia de la conquista de Venezuela por el invasor europeo pero vista desde el lado de los invadidos. En otras palabras, este libro contiene la otra visión, la visión del conquistado, presentada por el autor en forma novelada.
Cuando leemos a los cronistas de indias y más aún en la literatura posterior, siempre se nos presenta la versión europea, la llamada visión eurocentrica, en donde con escasa frecuencia se encuentran referencias a la resistencia indígena en algunas regiones muy localizadas del país. Es más, en múltiples ocasiones se nos muestra una relación absolutamente idealizada donde los invadidos esperan con regalos, con presentes, a los invasores y se someten de muy buena gana a la dominación. El más claro ejemplo de ese amor de los indígenas hacia sus invasores, que era resultado en los textos de historia cuando estudié mis primeros grados, no se si todavía sucederá lo mismo, fue el amistoso recibimiento, que supuestamente le tributó Manaure, cacique de los caquetíos de Coro, a Juan de Ampíes Avila, allá por el año 1527. Pero en esos mismos textos no se encuentra ninguna mención al violento rechazo que sufrió Alonzo de Ojeda veintiocho años antes cuando trató de ingresar a la misma región por Puerto Flechados.

Leyendo a Tomuzas recordé unas obras del autor norteamericano, Hoeard Fasta, ya fallecido, que llegaron a mis manos en los años cincuenta. Se trata de unos libros que exaltan el espiritu de resistencia de los pueblos frente al invasor, sus títulos son: La ultima frontera, Mis gloriosos hermanos y Espartaco. Especialmente La última frontera, que se refiere a la ocupación de una parte del territorio norteamericano por los invasores ingleses.

Los recordé porque el libro de Aldemaro, guardando las distancias que existen entre la primera novela un joven autor y un consagrado escritor con Fast., tratan sobre el mismo filón: la lucha de los pueblos oprimidos contra los opresores. Ajalá y con este libro se inicie una literatura de rescate de la rebeldía de los oprimidos de otras épocas, no solo de los indígenas, sino también de los esclavos y de los campesinos.
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Volviendo al territorio y al asunto que nos ocupa, hay que decir que de las costas de Tierra Firme, así fue como llamaron a lo que hoy es Venezuela en aquellos años, esta fue la única porción que permaneció inconquistada por los españoles hasta 1654. Barlovento, Unare y Neverí fueron tierra vedada para los invasores. Si hacemos un recuento de la fundación de ciudades: Coro, 1527; Barquisimeto, 1552; Valencia, 1555; Tocuyo, 1557; Mérida, 1558; San Cristóbal, 1561; Caracas, 1567. Todas situadas en Occidente y Centro del país. La única excepción, fue la fundación de Cumaná en 1569, después de haber sido frustrada su fundación en varias ocasiones por la oposición violenta de los indígenas.
Oficialmente se reconoce como fecha de la fundación de Barcelona el mes de febrero de 1638, es decir pasaron más de cien años desde la fundación de Coro en 1527 para que los españoles pudieran establecerse sólidamente en territorio de los caribes orientales (cumanagotos). Y no es casual que el fundador de Barcelona el catalán Juan de Orpín o Urpín tuviera que dar un amplio rodeo para poder llegar al territorio para el que había sido designado Gobernador y Capitán General en 1631. Tuvo que irse por los llanos centrales y tomar como base de operaciones a San Sebastián de los Reyes fundada, como sabemos los gracitanos en 1585 por Sebastián Díaz de Alfaro. Efectivamente Orpín no pudo tomar posesión de sus dominios tomando una ruta más corta porque se lo impedían los caribes de la costa.

Todas estas referencias a fundación de ciudades y hechos históricos viene a cuento por que es la demostración de que la novela de Aldemaro no es producto de una cabeza caliente que quiere de cualquier manera convertir a nuestros indígenas en héroes de una guerra inexistente. No, la resistencia existió como mínimo durante cien años y fue violenta, y en ella se produjo la muerte de no pocos españoles y el exterminio casi total de los pueblos caribes de la costa oriental, y los que no fueron exterminados tuvieron que refugiarse del otro lado del Orinoco, en las selvas de Guayana.
La mayoría de los autores de ficción siempre reconocen que dentro de sus obras siempre hay algo de sus vivencias, es decir, de alguna manera son autobiográficas. Leyendo este libro no pude menos que imaginarme a Aldemaro remontando intrincados senderos de las montañas de El Bachiller, atravesando ríos y chorrerones de aguas heladas, disfrutando de la frondosa vegetación y de la diversidad de animales de la selva y sobre todo interrogando a los pobladores, indagando sobre sus antepasados, sobre los mitos y leyendas, sobre hábitos y costumbres. Es decir de cierta manera el autor debe haberse extasiado con muchos de los pasajes que embellecen su obra. Y digo esto porque en Tomuzas lo primero que a uno lo impresiona es el exhaustivo conocimiento que el autor tiene de la geografía, de la toponimia, de la flora y la fauna de la región.
Otro aspecto a resalta en esta novela es la enorme figuración literaria que uno encuentra en casi todas sus páginas, metáforas bellamente construidas y casi siempre referidas a la cosa natural, animales y plantas.
Aparte del bello estilo literario mostrado por Aldemaro en esta obra, por último quiero hacer énfasis en su contenido, llamémoslo político, es decir, resaltar la importancia que tiene en estos tiempos de recuperación de la memoria histórica de pueblos olvidados, marginados como lo estuvieron por siglos las culturas originarias, la aparición de libros como este se convierten en referencia obligada y ejemplo a seguir por los jóvenes creadores.
Conociendo el espíritu emprendedor y la voluntad y capacidad de trabajo del amigo Aldemaro, no dudo que este nuevo camino que ha emprendido lo conducirá a regalarnos con nuevas obras de su frondosa imaginación. Para concluir diré como en algún momento dijo un conocido escritor: “Escribir es un oficio, el escritor se hace escriendo”. Aldemaro: iniciaste ese camino como un indio tomuzo, con muy buen pie y al trote.
Muchas gracias a todos por su atención.

martes, 25 de marzo de 2008

Tomuzas, la novela del pueblo perdido




Por Miguel Lozano (Prensa Latina)*
Caracas.- Sin ser restaurador, el venezolano Aldemaro Barrios Romero emprende en su novela Tomuzas un ejercicio de recuperación cultural, mediante la ficción, de una etapa escamoteada que podría cambiar algunos conceptos históricos.
Investigador, analista y cronista, Barrios Romero entrega en 2008 al público latinoamericano un título que, como corresponde al género de la novela histórica, entrelaza muerte y amor con historia y ficción para ofrecer una obra singular por su lenguaje y enfoque.
El libro desmiente la historia contada y asegura que los españoles fueron derrotados durante 200 años por los tomuzas, diestros en emboscadas, que dominaron la pólvora y las técnicas de inteligencia, sólo doblegados por el crucifijo y la desculturización.
Los tomuzas están, desde ahora, también presentes en una novela indispensable para quien esté interesado en dar respuesta a la eterna pregunta ¿de dónde venimos?. Sobre esto Prensa Latina conversó con su autor: -¿Cuáles fueron las motivaciones para escribir esta novela con un contexto poco usual? -Ante todo, el reconocimiento a una historia nunca contada. Hay investigaciones de autores, desde misioneros como fray Antonio Caulín hasta Marc de Civrieux, un etnógrafo franco venezolano, que revelan el episodio poco conocido de 200 años de guerras.
Historiadores reconocidos como Iraida Vargas y Mario Sanoja, afirman que, durante ese período, la guerra no fue ganada por los españoles militarmente.
Al darse cuenta de que por la vía militar no podían ganar, la Iglesia resolvió el problema al desmontar los valores que sostenían culturas como la de los tomuzas, desde el punto de vista del lenguaje, manifestaciones culturales y formas de expresión.
Esa es una de las motivaciones que me llevó a pensar que es necesario revelar historias, aunque fuese en formato de ficción, pero sustentadas en una plataforma de investigaciones.
-¿Qué pruebas hay de eso? -Hoy en Venezuela, entre Caracas y Maracaibo, hay ciudades de importancia político-histórica (Barquisimeto, Maracay, Valencia) pero entre Caracas y Barcelona, en el oriente, donde los tomuzas tenían influencia no hay ciudad de importancia, salvo Barcelona.
Eso es precisamente por la resistencia de tipo militar: no pudieron asentarse los españoles en esa distancia de unos 400 kilómetros.
También se nos ha dicho que una causa por la cual los aborígenes erdieron la guerra fue porque los españoles usaban mosquetes y dominaban la pólvora, y los aborígenes flechas y macanas.
Sin embargo, hay un período cuando los cumanagotos, cores y tomuzas aprendieron a usar la pólvora, e incluso los mosquetes, porque se asociaron los holandeses que de manera oportunista los utilizaron para debilitar las fuerzas españolas.
-Pero ¿por qué el formato de ficción? -En principio porque desde el punto de vista documental histórico hay indicios y señales pero no la historia totalmente construida por varias razones: una de ellas que eran ágrafos y la única forma de reconocer un valor olvidado es a través de la ficción.
-¿Cómo se articula el basamento histórico con la trama? -Hay un personaje central, el cacique Kurúpira, quien dirige y coordina el enfrentamiento con los españoles y organiza a las familias para provocar la unión entre etnias.
Es una intención de darle protagonismo a un personaje vinculado con una doctrina, si se quiere política, la de la unidad de los pueblos.
Kurúpira, en la novela, logra unir a grupos como kores, tesermas, guamonteyes, guarinos, en unas reuniones de jefes de grupos y les aclara en sus palabras que es necesaria la unión de los pueblos para enfrentar a un enemigo poderoso.
Además hay pasajes del amor entre los aborígenes, para reflejar cómo en su cosmogonía concebían el amor, cuál era esa relación y cóomo había -testimoniado- grupos comandados por mujeres muy fuertes, tanto o más que los hombres.
La novela refleja la dignidad del aborígen. Su lucha no era de exterminio, sino de supervivencia, en función de valores ancestrales y de ritos. Los aborígenes batallaban, se retiran y podían hasta recibir a los españoles derrotados sin tomarlos prisioneros.
Incluso los aceptaban dentro de su grupo humano. En la novela hay una historia de una teserma de nombre Totoi, que rescató a un español abandonado. Ellos se enamoran, hacen una familia y él se asimila a la cosmogonía aborígen.
El libro queda abierto para una segunda parte, el período que va después de 1630 -creo que es similar en toda Latinoamérica-, cuando los españoles se dan cuenta de que por la vía de las armas no podían imponerse sino por la lengua y la dominación cultural.
-¿Esa sería su segunda novela? -Sí, Tomuzas es la primera, aunque también tengo un libro de crónicas, De tierra fría a tierra caliente, génesis de este trabajo.
Fue publicado en 2005 y retrata una región del norte de Venezuela entre el llano y la montaña. Allí hay una variación cultural de raíces afros, hispanas y aborigen.
-¿Qué actualidad atribuye a hechos ocurridos cuatro siglos atrás? -La lucha de resistencia sigue. Hay un enfrentamiento con un país neocolonialista como Estados Unidos. Nos enfrentamos a la misma resistencia en el ámbito de las ideas y de la cultura.
Estos son valores para tomarlos como armas de conciencia hacia lo que somos y por qué somos.
lma/ag/ml *Corresponsal de Prensa Latina en Venezuela PL-58

lunes, 24 de marzo de 2008

Encorvado y pata chueca


Los embarrialaos pasajeaos de Jorge Guerrero

Pocas veces escribo sobre autores de la música popular sin que ellos hayan demostrado una verdadera vocación y profundidad de la canción enraizada en la manera que el pueblo venezolano canta y siente. En este caso me refiero a Jorge Guerrero y las composiciones de sus último disco titulado “El Sentimiento Guerrero” del año 2007 hecho con toda seguridad en la compañía de un cuatro lastimero cobijado en la sombra de un laurel sabanero.

Me anima escribir para dejar constancia de esa poesía llana y desgarrada de la que él es exponente, a pesar de ser acechado por el negocio del disco y las mañas mercantiles que han acompañado a muchos interpretes y autores de la música llanera venezolana a quienes han convertido en patiquines estilizados disfrazados de cawboys norteamericanos cuando no desvirtuando la esencia de la poesía llanera que evoca el paisaje, lo épico, el amor, mujer o las costumbres, faenas de arraigo que el llanero cuelga con los utensilios de trabajo cuando llega la tarde

El disco lo escuche por primera vez en un punto geográfico conocido como Tierra Blanca en Pariaguán, precisamente estaba escondiéndose el sol y los arreboles levantaban la tristeza de la tarde llanera, plana y franca de despedida al día y bienvenida la noche con una pareja de los mochuelos revoloteando la sabana para buscar cobijo a sus crías.

Las letras de ese disco están inscritas en la manera como el hombre llano se dibuja así mismo, “encorvado y pata chueca” tal y como la costumbre de montar a caballo le forma o deforma las piernas de acuerdo al arco de las costillas de la bestia que monta a diario para su sustento.
Los lamentos de sus canciones son cantadas por hombres rudos, a la manera de Pedro Telmo Ojeda, que luego de dejar el trabajo duro del día y de la semana se van a libar licor a los bares salvajes donde ya la rockola no señorea, sino los aparatos eléctricos que sirven de reproductores de los sonidos lamentosos de las canciones de Guerrero.

Escuché en Pariaguán a uno de esos hombres jóvenes imitando el canto lastimero de Jorge, como diciendo “ese es mi canto, así siento yo mi tristeza” quizás la misma de no ver coronada su felicidad, los propósitos de bienestar que han anhelado siempre los hombres de a caballo que aún hoy sobreviven con lo mínimo aunque trabajando lo máximo.

Le preguntó a Guerrero ¿Por qué el canto lastimero? Y respondió que en gran medida era producto de la nostalgia de no estar en el lar nacido, de la ausencia de la tierra querida. Esa es una de las características del llanero, mantener sus vínculos de pertenencia a lo local de su crianza, y en ese disco este cantautor describe con madurez interpretativa las emociones de la querencia al terruño.

Sin embargo además de la pertenencia a Elorza y más allá a Lechemiel, el sitio originario, a pocos metros de la frontera colombiana, de este lado del Arauca de donde es oriundo, está la reivindicación de la familia, los hijos y los recuerdos de la forma como tocaba su tío Esteban con un ritmo conocido como el “embarrialao” en la canción “Mis Laureles” al que Jorque Guerrero interviene con una nueva creación que él identifica como “embarraliao-pasajeao”.

El compás del “embarrialao” que se tocaba en invierno para tiempo de San Ramón y Santa Rosa, es una golpe de ritmo acompasado para bailarlo brazo estirado y dando vueltas como lo hace la Negra Antonia de Chaguaramas en el estado Guárico, cuando los bailadores y cantadores llegaban con las alpargatas llenas de barro que marcaban los pasos del piso de tierra en las casas donde se hacían los bailes.

Jorge Guerrero ha llegado a su madurez interpretativa, ensillando su mula para rejender lejos por los caminos de Venezuela y Colombia con su gesto sencillo y el humor a flor de piel, sin más pretensiones que la de un día volver a Elorza y a Lechemiel para ver crecer a sus nietos en el recuerdo de sus canciones que ya se fueron en bongo por los caminos de agua del norte de América del Sur.

Aldemaro Barrios Romero