jueves, 11 de febrero de 2010

Quemar al país, salvar al país.


Quemarlo todo pero esconder el tizón antes de tirarlo al pajonal, que más no quisieran quienes se oponen irracionalmente a la construcción de un nuevo modelo de civilización socialista, no dudo que los oposicionistas piensan en generar caos para culpar al Gobierno Bolivariano de que la tragedia hemisférica del calentamiento global es culpa de Chávez.

La verdad ciertamente es que tenemos que tomar las precauciones debidas y prepararnos para otro ensayo de resistencia como otras veces lo ha hecho el pueblo venezolano al enfrentar dificultades como las que se nos plantea en términos de ahorro electricidad, del uso racionado del agua potable y de cambiar algunos malos hábitos que tenemos que desaprender con un pueblo organizado y disciplinado.

Ha comenzado un período severo de sequía que probablemente dure hasta el mes de mayo, veremos arder montañas, seguramente el 20% de bosques que quedan al norte del Río Orinoco podrían ser reducidos a una peor condición, por ello hay que actuar desde ya.

De las tareas prioritarias de esta Revolución esta la seguridad alimentaria pero sobre todo la preservación de las fuentes forestales donde se esconde la vida, el agua, las nubes y el futuro de este país y ello corre por cuenta de los cuerpos de seguridad forestal pero también los consejos comunales y del pueblo organizado.

Será una prueba dura que sabremos afrontar con dignidad para responder a la irresponsabilidad de los países industrializados del mundo y a cuarenta años de desgobierno que todavía arrastra consecuencias nefastas para la República Bolivariana de Venezuela.

Aldemaro Barrios Romero
venezuelared@gmail.com

domingo, 7 de febrero de 2010

Alerta naranja



Cuando el país se debate entre los gritos histéricos de la adolescencia política oposicionista y sus respectivos abultamientos mediáticos nacionales e internacionales, la nación, como otras del hemisferio, es afectada por el fenómeno de calentamiento climático y una continua y persistente desaparición de bosques por efecto de la tala y la quema indiscriminada, especialmente en zonas altas, cuyos árboles siguen cayendo hacia la aridez de una tierra cada vez más desolada.

Para muestra las estadísticas de la FAO ofrecidas hacia el año 2001 daban cuenta de que “durante la década de los 70, los bosques de Venezuela fueron talados a razón de 245.000 hectáreas por año (FAO, 1988).. En la década de los 80 la destrucción aumentó en forma dramática, para alcanzar un promedio de 600.000 hectáreas por año (FAO: FOREST RESOURCE ASSESSMENT 1993). Sólo en esta década años se destruyeron en el país 6 millones de hectáreas de bosques”.

¿Quiénes eran los responsables entonces? Ya lo sabemos pero ¿cuál nuestra responsabilidad hoy?. Definitivamente diseñar políticas impactantes conducentes a neutralizar la desaparición de bosques con especial atención sobre zonas altas serranas que es donde se desarrolla el mayor ciclo de evaporación, densificación y enfriamiento de las nubes que nutrirán las fuentes acuíferas para el consumo humano.

Por experiencia propia conocí la sordera de algunos funcionarios medios de ambiente en este proceso revolucionario sobre proyectos y propuestas destinadas a neutralizar este fenómeno en regiones puntuales como la Serranía Maestra del Interior, tan agravante como el calentamiento global es la indiferencia oficinesca, luego me di cuenta que algunos eran los mismos burócratas que durante las décadas de la Cuarta República nada hicieron para asumir posturas de responsabilidad para la conservación ambiental.

Centros ecológicos de desarrollo endógeno combinando la acción socioproductiva que apliquen programas técnicos con rubros como el plátano concertadamente con la siembra de especies perennes, un paso más allá de la Misión Árbol, permitirán una recuperación lenta pero progresiva de suelos afectados por talas y quemas anuales especialmente en zonas serranas. Por ello la producción intensiva en vez de la extensiva es una acción revolucionaria urgente impostergable para la defensa estructural de este Proceso Bolivariano.

Aldemaro Barrios Romero
venezuelared@gmail.com

sábado, 1 de noviembre de 2008

Presentan libro que rescata resistencia indígena en Venezuela

CARACAS, 30 de octubre (PL).— El libro Tomuzas: alba de la resistencia aborigen, que rescata la defensa de la identidad indígena en Venezuela fue presentado hoy aquí con un llamado de su autor, Aldemaro Barrios, a defender la soberanía de los pueblos.
Si no protegemos y practicamos nuestra identidad estamos fregados (perdidos), expuso el académico durante la presentación de la novela de ficción histórica que relata la resistencia de los tomuzas ante la conquista y colonización española en los siglos XV, XVI y XVII.
Nos han enseñado desde siempre que los españoles ganaron esas guerras por la superioridad militar, pero ese punto es cuestionado hoy día porque hay evidencias contenidas en algunos documentos que dicen lo contrario, afirmó Barrios.
Documentos de cronistas españoles señalan que durante un período importante de la conquista, los españoles sufrieron importantes derrotas por parte de esta etnia hoy desaparecida, precisó.
De este pueblo que luchó por más de 250 años y que resistió valerosamente, hoy lo único que conocemos es un pequeño pueblo en el estado de Miranda, lamentó el investigador histórico.
Este es un libro que dignifica a los indígenas que le ganaron la guerra a los españoles, comentó Barrios al llamar a llevarle esa enseñanza a niños y jóvenes en las escuelas.
No se trata de rencores, se trata de protección de la soberanía, manifestó. El presidente del Centro Nacional de la Historia, Arístides Medina, calificó de oportuno el texto, porque dijo- estamos en tiempos de Revolución e inclusión.
Es la primera vez que los excluidos toman sus espacios, argumentó el ex director de la Biblioteca Nacional de Venezuela.

LA FICCIÓN DE LOS OLVIDOS

Debo recordar a Eduardo Galeano quien recientemente en una conferencia en Córdoba, Argentina para referirse al titulo honorífico de Doctor, contó que en una ocasión un ciudadano argentino de nombre Juan Rodríguez cuando tuvo su primer hijo y animado por el anhelo de este fuera doctor, lo bautizó con el primer nombre de Doctor y por supuesto el apellido del emocionado padre. De tal manera que el pequeño comenzó a llamarse Doctor Rodríguez desde sus primeros días, colocando una identidad que con seguridad podría darle beneficios o problemas a ese ser humano. La anécdota viene a propósito ya que quiero referirme, desde la perspectiva antropológica, al tema de las identidades perdidas y de la ficción de los olvidos. De manera que la anécdota de Galeano viene como anillo al dedo a lo que voy a referirme.

Hablando como cronista, los temas de la memoria histórica y la comprensión de nuestro pasado se observan a la luz de prismas ideológicos y filosóficos y del comportamiento de dos grandes sistemas de pensamiento mundial: el capitalista o el neoliberal (chisme histórico)positivista, fragmentario y el materialismo histórico (el análisis dialéctico), pero para no irnos tan lejos y tan profundo por el tiempo permitido y para comprender y reconocer lo que ha ocurrido con nosotros los venezolanos basta que revelemos algunas evidencias.

Empezando por lo que nuestros niños estudian en los libros de texto que sobre el tema histórico brindan un perfil incompleto de lo ocurrido en, por ejemplo, la guerra de “conquista”, que no se presenta como una situación dialectica de confrontación bélica entre dos bandos perfectamente enfrentados y la lucha de resistencia de los pueblos aborígenes contra la dominación española, sino que se presenta como “la conquista” como si hubiese sido un acto superioridad y luego de benevolencia europea santiguado por la iglesia y bautizado por los Papas, es la visión del ángulo dominador y aquí están dos libros que me permito presentar para mostrar evidencias.

Dice el libro de Historia de Venezuela de 7mo grado coordinado por Guillermo Morón: “La guerra de conquista significó la desaparición de numerosos pueblos y comunidades americanas por la superioridad militar de los europeos”. Editorial Santillana año 2008 y otro libro de la misma editorial pero del año 1997 textos Freddy Díaz también titulado Historia de Venezuela nos dice: El exterminio de millones de aborígenes en la guerra de conquista significó la desaparición de numerosos pueblos y comunidades americanas, gracias a la superioridad militar de los europeos y a pesar de la resistencia indígena”.
Estos libros son las obras de Historia de Venezuela para séptimo grado que más se venden en las librerías por lo menos del centro de Caracas donde averigüé.

No obstante, en las crónicas de los curas franciscanos, en otras fuentes bibliográficas y documentales, encontramos algunas evidencias de que la cosa para los españoles no fue tan fácil ni tan insignificante como nos la cuenta el académico e historiador autor de libros escolares sobre historia Guillermo Morón.

Hubo ciertamente algunos grupos, etnias enteras, que fueron desaparecidas del mapa, casi de manera extinta,(aparte de las de Cuba, Dominicana y Puerto Rico) incluso con nombre y todo en un período de más de 200 años, porque nada más que su recuerdo, bien como memoria o leyenda, significó una afrenta al nombrado músculo militar de los “conquistadores”, en otras palabras hubo grupos como los Tomuzas que durante un período importante de nuestra historia derrotaron militarmente en casi todas las campañas o empresas de conquista iniciadas por lo españoles desde Caracas, desde El Tocuyo o desde Barcelona durante los siglos XV, XVI y parte del XVII.

Los que somos aficionados a estas crónicas nos preguntamos ¿Pero cómo si desde que sabemos los españoles conquistaron estas tierras? Ahora podemos inferir y decir, casi 500 años después, que eso no es del todo verdad y que algunas etnias de nuestro patrimonio histórico resultaron una cuenta militar muy alta que tuvo que pagar la Monarquía española porque sólo por la vía de la paciencia religiosa y del continuo desprendimiento y resquebrajamiento de los valores morales y culturales de algunas etnias aborígenes fue posible, no sólo dominar sino prácticamente desaparecer un gentilicio como el de este pueblo guerrero numeroso y extenso de caribes conocidos como Tomuzas, que llegó a ocupar todo el territorio norte central costero de Venezuela

Esa etnia aborigen es uno de los ejemplos más patéticos de cómo a un pueblo lo tratan de desaparecer de la faz de la tierra por resistirse a los designios de los invasores españoles medievales, mediante un trato o más bien un maltrato cultural sistemático cuya orientación estratégica ya venía dada por el sabio español Nebrija, consultor de los Reyes Católicos, cuando en 1492 había dicho “el imperio será más imperio más por su lengua que por sus armas”,y esa practica la entendieron los franciscanos y la entienden los gobiernos imperiales de hoy cuando para poder dominar a otro tiene que fracturarse el hueso cultural del objetivo o del pueblo que se intente dominar, usando todos los medios posibles, la lengua, los nombres, la comida, la música, la vergüenza, el color de la piel, su pelo su bandera, su himno, sus gritos y cada una de las estructuras simbólicas que constituyen la cultura de un pueblo.

No exagero ni dudo en decir, aunque por ello se le critique a uno, que en el estudio y la investigación de esta etnia, se esconden una serie de valores y evidencias que pueden ayudar a comprender que la historia no es como hasta ahora nos la han contado y enseñado en la escuela y cuan nefasto fueron los comportamientos de los conquistadores y luego de los religiosos en este territorio, de cómo un hombre que trata de dominar a otro hombre usando los recursos menos insospechables para subyugarlo, someterlo y ponerlo de rodillas. Incluso hasta hoy día por la vía del olvido.

Aunque hay quienes piensan que se debe tener cuidado al decir lo que no se ha dicho y lo que expreso lo digo con absoluta responsabilidad porque antes de callarlo debo invitar a los historiadores y a los especialistas a revisar los métodos, a los docentes a revisar los libros de textos que nuestros niños leen, a hurgar en esas historias olvidadas con una visión trascendente y transformadora, científica y actual.

Empecemos por el nombre, todos tenemos nombre de identidad, somos venezolanos, si alguien viene hoy y nos dice “venecos” o “venenosos” para descalificarnos porque estamos “dando malos ejemplos de conducta” al defender nuestra soberanía e independencia están creando una simbología de la vergüenza para con nuestra identidad. Y aunque usted no lo crea el efecto es primero ponernos a dudar, si nuestra conciencia no esta clara.

El nombre de los tomuzas fue resignificado por los españoles para calificar “maraña de pelo” que es la acepción que muchos de nosotros entendemos por “tumuza” y fueron los dominadores, invasores en nombre de Dios y del Rey los que comenzaron a cambiar el sentido de una etimología cuyo significado, según un estudio titulado Huellas Katugua de Carmen Pares y Ramón González de la Universidad Central de Venezuela, “tomuza” significa en lengua caribe “montaña “ u “hombre de montaña”. Por allí comienza la dominación por cambiar o borrar la identidad y no es “un problema de discursos cuajados de remotos rencores” como lo dijo un articulista recientemente en Ultimas Noticias, es necesario revisar de nuevo nuestra historia pasada que es reciente.

Es el trato a la insurgencia, así siempre se ha tratado a la insurgencia con el castigo del olvido y de borrar identidades, aunque hay quienes indiquen que hay que tener cuidado. ¿Cuidado con qué? Que el español es una de las lenguas más glotofágicas de la tierra? Si, ah, pero porqué? Cual es el sentido de esa glotofagia? NO debe ser porque es natural y muchos menos PORQUE un rey manda a callar porque “HABLA EL REY” para poder merecer el Premio Príncipe de Asturias.

Luego “tumuza” se aplica solo a negros e indios, entonces nos fijamos en la eterna enfermedad del racismo y de la vergüenza étnica cuyo nombre y apellido es etnoracismo, que hoy esta vigente, escondida en el espíritu de algunos hombres y mujeres de estas tierras producto de acto de reducir la capacidad de los hombres para subvertir el orden de dominación para derrotar la insurgencia necesaria que libera a los pueblos de los anclajes coloniales que todavía tenemos en nuestras mentes.

Hoy nos convoca la urgencia de la lucha de las ideas pero también el rigor de la investigación científica, porque esta novela es solo una propuesta, un ensayo hecho ficción para interpretar un sentido de vida, sin excluir ni desentendernos de ninguno de los valores culturales que constituyen nuestra venezolanidad, pero si dignificando a cada uno de ellos.

De esta manera resulta interesante desentrañar este fenómeno socio histórico a luz de la experiencia de los tomuzas que aunque usted no lo crea, el último grupo organizado de estos aborígenes fue confinado a una reserva en las entrañas de una montaña en Barlovento (Minas de Apa y Carapa entre Panaquire y San Francisco de Macaira), sus niños fueron sometidos desde muy temprana edad al desconocimiento de sus capacidades culturales hasta que desaparecieron como pueblo, tal cual hoy a nuestros niños les muestran la llamada “conquista” como un acto heroico de los españoles, incluso hoy nosotros que somos adultos comunes, no académicos porque ellos tienen toda la sapiencia del estudio y las rutas metodológicas para encontrar verdades, nos extrañamos cuando nos dicen “mira los españoles no ganaron ninguna conquista” que aunque es difícil creer, no fue sólo un acto de ficción como lo es la novela Tomuzas, sino una realidad que estamos obligados a revisar científicamente para dignificar la verdadera historia de los pueblos originarios de estas tierras.

Aldemaro Barrios Romero.

domingo, 26 de octubre de 2008

Las memorias del terror. El guerrillero venezolano: héroe o bandido.

Por Aldemaro Barrios. venezuelared@gmail.com

Viene a mi mente un comentario hecho por un militar nacido en esta zona y cuyo nombre me reservo por razones personales, en el que me indicaba que las atrocidades cometidas contra algunos campesinos en los años 70 y 80 se debió a que oficiales del ejército (algunos de la zona) para obtener u optar a grados superiores inventaban la existencia de grupos guerrilleros en estas zona del Orituco y procedían a hacer planes antiguerrilleros aplicando los métodos de la Escuela de las Américas, capturaban individuos inocentes, los encarcelaban, torturaban y sometían a los más viles tormentos de acoso psicológico y físico para justificar procedimientos militares que le valían a su hoja de servicio, sin haber ninguna evidencia que los inculpara como guerrilleros verdaderos.
Este relato viene a razón de una historia funesta de nuestra crónica regional que hoy nuestra memoria debe reconocer como un proceso de terrorismo de estado que todavía tiene consecuencias sobre la población de Altagracia, Guaribe y pueblos circunvecinos.
La visión que tenían algunos hombres y algunas mujeres de esta tierra que dedicaron su juventud y los mejores momentos de su vida a la lucha política, arriesgándola y entregándola por ideales de justicia, libertad y redención social que vemos concretarse en estos tiempos, fue vista en su momento como una acción sanguinaria, bandolera, esa fue la manera como a través de los medios se nos vendía la imagen de los insurgentes y que todavía se nos acecha como un fantasma.
Nombrar a uno, a dos o tres sería injusto puesto que el tiempo y el espacio no están disponibles para ello y por que además fueron incontables los campesinos que sufrieron el asedio terrorista del estado de entonces, héroes anónimos que no pedían nombradía, pero si debemos hacer el reconocimiento al guerrillero desconocido, al que los mecanismos de poder entonces estigmatizaron en una suerte de bandolero o asesino sanguinario, cuando por el contrario representaban una llama de esperanza en la vida de miseria desmesurada del campesinado pobre, sobre quienes cayeron toneladas de bombas, tiros y desolación, acoso y toda suerte de hostilidades que las generaciones actuales ni se imaginan.
Alguien en algún momento indicó que no se debía hablar de este tema porque todavía en el pueblo venezolano hay temores y resquemores de cuando la guerrilla actuaba en Venezuela, que no es conveniente tocar el tema por la sensibilidad que está en las mentes de algunos oficiales y que se trata de un tema que puede generar “antipatías” hacia la izquierda. Entiendo que estos mitos deben ser derrumbados en tanto se aborde con criterios científicos y con métodos de estudio serios, el tema y lo que realmente ocurrió, no solo para salirse al paso a estos “miedos” y a las mentiras de algunos escritores, políticos y aventureros de la jungla derechista nacional e internacional que han escrito o dicho, sino para dignificar un periodo de la historia de las luchas populares que marcó el destino y derivó en lo que hoy construye ese mismo pueblo.

No hay dudas que para ambos bandos hubo bajas que se cuentan como perdidas de vidas humanas irrecuperables, es lo lamentable de una guerra, son los resultados del sin fin de la lucha que los pueblos tienen que entablar para lograr su redención y recuperar la dignidad de vivir en democracia con plenas libertades civiles y asistiendo a la demanda de sus derechos políticos, sociales, culturales y económicos.

Ha permanecido en nuestra conciencia ese concepto ofensivo que dificulta la comprensión de la heroicidad del guerrillero y de nuevo la descalificación del concepto y la gesta guerrillera, que aunque derrotada por diversos factores que no me propongo analizar, significan un interesante alcance para la comprensión de una realidad que todavía hoy la vivimos en tiempo real. Solo la imagen del Ernesto Che Guevara, de su desprendimiento material y su condición humana han roto ese cerco subjetivo que estigmatizó al guerrillero venezolano y latinoamericano. Para un niño o un joven cubano un guerrillero es un héroe, un libertador, pero para nosotros con años de desprestigio y estigmatización negativa su nombradía nos evoca otro concepto.

Desgraciadamente el terrorismo de estado se puso en práctica, funcionó y dio resultados para la derecha entonces en el poder. La mentira y la desinformación metódica y coordinada por años nos “enseñó”, si vale el apelativo, a desconocer la valía del guerrillero.
Todo el aparataje mediático de guerra psicológica suscrito en los manuales de la Escuela de las Américas de los años 60 donde se formaron la mayoría de los oficiales que lucharon en la contrainsurgencia se aplicaron aquí, con métodos por primeras vez empleados en América y que fueron puestos en práctica inicialmente en estos pueblos en sus montañas que hacen límite norte de Guárico con Miranda. La desaparición forzada, el crimen, el asesinato y la tortura se hicieron eco en la voz de los comunes, el terror se esparció a veces mezclado con leyendas como ocurre con frecuencia en el llano.

Lo que hoy vemos que se aplica en Colombia en la lucha contrainsurgente, los desplazados, los bombardeos masivos, lo vivieron en los años sesenta, cientos de familias campesinas y vecinos de estos pueblos, a mediados y finales de los años 60 el terrorismo de estado fue aplicado como ensayo aquí en estas montañas y en estos pueblos por primera vez para desgracia y vergüenza de la humanidad.

Todavía hoy queda pendiente registrar los testimonios e información sobre lo que ocurrió durante los años sesenta para reconstruir un pedazo de la historia regional y nacional, que debe ser conocida y desmitificada desde el olvido y para que sea dignificada la memoria de cientos de hombres y mujeres de la ciudad y de estos campos que dieron su vida por principios éticos y morales que coinciden con el deseo humano de vivir en justicia social, igualdad de derechos sociales, políticos, económicos y culturales.

lunes, 13 de octubre de 2008

¿Qué hacemos los ciudadanos comunes ante la crisis?

Digamos que somos simples ciudadanos de clase media, concientes de nuestro rol social y político en un proceso revolucionario como el venezolano, funcionarios todos como los 27 millones de venezolanos que indica la Constitución Bolivariana, miles que trabajamos para el estado y ponemos todo nuestro esfuerzo manual e intelectual para el desarrollo de este país y que nos preguntamos ¿Qué puede ocurrir con nosotros en los próximos días, semanas o meses en la perspectiva de la crisis financiera mundial que se genera en los centros económicos del capitalismo internacional?
Los pronósticos indican que serán en los próximos trimestres cuando la crisis nos golpeé de manera contundente, pero con menor impacto puesto que el gobierno bolivariano había y esta tomando medidas de control para regular los procesos especulativos capitalistas y porque tenemos la fortaleza de la renta petrolera a pesar de su precio pueda bajar.
Hay quienes indican como el Comandante Fidel Castro que "la crisis actual y las brutales medidas del gobierno de Estados Unidos para salvarse traerán más inflación, más devaluación de las monedas nacionales, más pérdidas dolorosas de los mercados, menores precios para las mercancías de exportación, más intercambio desigual". "Pero traerán también a los pueblos más conocimiento de la verdad, más conciencia, más rebeldía y más revoluciones".
Veremos aumento de desempleo por razones obvias, pero ante ello nos planteamos las posibilidades de diversificar nuestras capacidades productivas y para ello un ciudadano en plena capacidad productora puede desarrollar nuevas actividades que desde hace algún tiempo el gobierno ha estimulado y que el país reclama como demanda desde mucho tiempo.
Tener conciencia del origen de la crisis financiera capitalista, conociendo las leyes de nuestra realidad social y política y de sus consecuencias nos permite resolver algunos problemas puntuales como es el de la inflación, que además del quiebre del comercio especulativo especialmente de alimentos y otros de insumos necesarios y fundamentales para vivir, nos permite recurrir a las posibilidades que oferta el estado con los distintos mecanismos de abastecimiento y dejar en espera o cambiar el modelo consumista por una manera de consumo crítico.
Ello también va en línea de ahorrar, así como lo ha hecho el gobierno ahorrar fondos, para tener recursos suficientes a objeto de prepararse para momentos difíciles, pero esencialmente el ciudadano común debe aprender a ahorrar y a valorar su capacidad de controlar los gastos.
Pero para guardar los dineros del pueblo, esos que se ganan con el sudor de la frente, pareciera más seguro colocarlos en los bancos públicos en vez que en los privados, toda vez que el engranaje financiero capitalista internacional arrastrará a los bancos comerciales como una fuerte corriente de agua de destinos incontrolables, al estos depender del sistema internacional.
Resulta paradójico que cuando un hombre gasta 37 millones de dólares en realizar el sueño frívolo de ir al espacio porque el soñó de niño ser astronauta hay millones de seres afectados por la crisis de los bancos, cientos de miles de familias que han perdido sus inmuebles en los Estados Unidos y otros miles en el mundo están a la espera del tsunami que se avecina,. Son las incongruencias de la sociedad capitalista que quita el derecho de vivir con dignidad a millones de seres humanos para que unos pocos tengan privilegios banales.
Aquellos que hasta hoy duden si el socialismo es la ruta para resolver los problemas que afectan al hombre hoy, la crisis financiera esta dando las respuestas para conocer como la sociedad capitalista hunde a la humanidad y la mejor muestra es nuestro propio país con el gobierno bolivariano y la respuesta del pueblo venezolano a la propuesta de construir una sociedad socialista. Los hechos son superiores a cualquier enunciado. En lo que respecta a nosotros, ya sabemos, estamos avisados y guerra avisada no mata soldado y si lo mata es por descuidado, dice la sabiduría popular.
Aldemaro Barrios Romero.
venezuelared@gmail.com

martes, 7 de octubre de 2008

Por el Guárico a pié

Sólo la compañía de la música recia guariqueña o apureña pueden amainar el delirio de recorrer las carreteras que conducen al corazón de Venezuela, en Guárico gran parte de sus vías se encuentran en deterioro severo y con la esperanza de que algún día estas sean rutas dignas para el transporte de quienes producen gran parte de lo que se consume en la mesa diaria de los venezolanos, el queso, la leche, el maíz para la arepa, el arroz, las caraotas o el fríjol.

He recorrido Guárico desde San Juan hasta Santa María, de Altagracia de Orituco hasta Las Mercedes, de Ortiz a Puerto Miranda, de San José de Guaribe hasta Zaraza, de Tucupido y Valle La Pascua al Sombrero pasando por Chaguaramas y la queja duele en la garganta de los guariqueños cuando no tienen agua o si la tiene es intermitente o sucia como cuando bebíamos agua de laguna por allá en los años 50, o en el otro costado cuando el agua viene los sorprende en torrentes violentas que arrebatan las casas, las siembras y los animales producto de la desertificación de los suelos de las montañas altas. Un estado cruzado por ríos y quebradas con represas y embalses suficientes para su abastecimiento, con un circuito de serranías que le orilla todo el límite norte y la mayoría de sus pueblos no cuenta con el servicio como debe ser porque los sistemas de distribución del preciado líquido han colapsado, un pueblo que resiste sed y que se niega a que lo más preciado que es su tierra termine de convertirse en desierto tan sólo por la falta de control y la aplicación de programas de reforestación y de recuperación ambiental, esta pacientemente a la espera de ver luz al final del túnel.

Esta carta que los guariqueños se juegan en noviembre será la decisiva y esta vez no puede haber fraude, no debe haber más frustración, ni desencanto, la responsabilidad de darle un giro a la política del Gobierno del Presidente Chávez en este estado no es un problema meramente electoral, se juegan la confianza de la gente y la dignidad de un pueblo que resiste y espera con tranquilidad soberana la solución sus problemas.

Cifraremos grandes expectativas en William Lara como nuevo gobernador y conociendo su trayectoria como hombre pensador y legislador tendrá que contar como mano derecha a un ejecutivo que se ocupe de fraguar la acción práctica de gobierno que como sabemos es compleja y amerita el esfuerzo de un equipo operacional eficiente al que Lara tendrá que confiarle decisiones que ya deben estarse diseñando no como planes de emergencia, no como paños calientes, no como coyunturas sino con respuestas estructurales para darle soluciones a las prioridades en el asunto de la vialidad, el agua, la luz, la alimentación, la educación, la salud, el desarrollo agroproductivo entre otras.

Es responsabilidad suprema de los alcaldes promover a los concejos comunales dándoles poder, recursos pero sobre todo iniciativa para que el mismo pueblo protagonice su voluntad de resolver sus propios problemas. El alcalde no debe ser el mismo administrador que se deformó en la Cuarta República y que no tiene cabida en la Quinta República, repartiendo real y entregando el dinero del pueblo a contratista irresponsables con quienes algunos mandatarios, llámese alcalde o concejal, hacen negocios para luego vivir miserablemente atendiendo aquel dicho popular que decía “el dinero mal habido se va tan rápido como ha venido”.

Hemos conocido de experiencias brutales en Guárico que el mismo pueblo ha castigado con la indiferencia y el voto a mandatarios irresponsables, ya deben entender que ese mismo pueblo ha aprendido a defenderse y tiene un grado superior de conciencia, es pronosticable que se repitan los revocatorios del mandato de alcaldes si estos no cumplen con sus responsabilidades y las promesas de darle la mayor suma de felicidad posible al pueblo.

De manera que la disyuntiva entre una época y otra es ahora.- Guárico con cada uno de sus pueblos ha sufrido una condición que las autoridades deben ver con preocupación, ha sido uno de los estados con mayor migración de población en los últimos tiempos, sus hijos han tenido que salir a otras ciudades a buscar sustento porque la infraestructura económica no les garantizaba obtener el soporte para vivir.

En Guárico se ve un fenómeno social de alto impacto económico, en lo que va de medio siglo hemos visto cientos de caseríos desaparecer, lo que queda son casas en ruinas donde habitan los fantasmas del recuerdo, sus habitantes han consolidado una vida de miseria en cinturones de pobreza en las ciudades más importantes de Venezuela.

La tarea de reconstruir este estado, no será solo de quienes obtengan el triunfo en una jornada electoral que pronostica el triunfo del pueblo en apoyo al Presidente Chávez, sino que trabajen en consonancia con los planes del Gobierno Nacional, especialmente los referidos al Eje Norte Llanero, que ya debía tener resultado satisfactorios pero las contradicciones conocidas de los últimos gobernantes la han frustrado, estas habrán de quedar en el pasado, solo será cuestión de memoria histórica y de asumir cargos por irresponsabilidades administrativas.

Vendrá el día en que viajemos a Guárico con el disfrute de ver al llano florecer y el contento de la cara de sus habitantes sea la bienvenida a quienes de afuera les admiran por la capacidad de resistencia y por el estoicismo de su población mayoritariamente campesina, toda la potencia de la energía que ese pueblo tiene, deberá convertirse en la suprema felicidad que soñó Bolívar producto del trabajo productivo de los llaneros guariqueños. Dios quiera así sea.


Aldemaro Barrios Romero
venezuelared@gmail.com